La vida en la cárcel es dura, bastante dura. Eso lo tiene claro esta tía, recluida en el penal le esperan largos años tras las rejas, así que para facilitarse la vida dentro. Ofreciéndole sus favores sexuales al alcaide, a cambio de prerrogativas y privilegios. Lo cual tampoco es un castigo para ella, pues el alcaide la trata muy bien y se la folla estupendamente, así que el trato le sale redondo.